Estados Unidos pone fin a exenciones para la compra de petróleo de Irán

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Estados Unidos pone fin a las exenciones para la compra de petróleo de Irán

Entre los ocho países a los que Washington había dado una exención de 180 días que culminaba el próximo 2 de mayo, se encuentran algunos de los mayores compradores de crudo iraní: China, Turquía e India

El Gobierno de los Estados Unidos enunció el pasado 22 de abril el fin de las exenciones para la compra de petróleo iraní, con el objetivo de reducir “a cero” las exportaciones de Teherán, a la vez que tomará acciones “coordinadas” con Arabia Saudí y los Emiratos Arabes Unidos para mantener el suministro global.

“El presidente Donald Trump ha decidido no renovar las Excepciones de Reducción Significativa, cuando expiren a principios de mayo. Esta decisión busca llevar las exportaciones de petróleo de Irán a cero, denegando al régimen su principal fuente de ingresos”, indicó la Casa Blanca en un comunicado. Entre los ocho países a quienes Washington había dado una exención de 180 días que culminaba el próximo 2 de mayo, se encuentran algunos de los mayores compradores de crudo iraní: China, Turquía e India.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, recalcó que con esta decisión el gobierno del presidente Trump “está acelerando la campaña de presión de un modo calibrado que conjugue nuestras metas de seguridad nacional mientras mantenemos bien abastecidos a los mercados globales de petróleo”.

“No habrá más exenciones más allá del 2 de mayo. Punto”, subrayó Pompeo en rueda de prensa desde el Departamento de Estado.

La decisión estadounidense supone un recorte de facto de la oferta, lo que ha sacudido el mercado del petróleo, con alzas del entorno del 3%, de modo que tanto el barril de petróleo Brent como el Texas tocan máximos de hace seis meses. En el caso del Brent, el barril cotiza a 73,8 dólares, aunque ha superado por momentos los 74,3, precios que no había alcanzado desde el comienzo de noviembre de 2018. En el caso del Texas, cotiza a 65,5 dólares el barril, máximo desde el 31 de octubre de 2018.

Según la información del diario estadounidense The Washington Post, corroborada después por otros medios, EE.UU anunciará que todos los compradores de petróleo iraní deberán parar sus compras en breve, o serán sancionados. Pone fin así a las exenciones a esas sanciones que la administración estadounidense concedió a determinados países el pasado mes de noviembre, cuando anunció que abandonaba de forma unilateral el pacto nuclear de 2015 alcanzado entre Teherán y seis potencias internacionales y volvía a poner en marcha un régimen sancionador contra quienes comerciasen con el régimen de Teherán.

Desde su llegada a la Casa Blanca en enero de 2017, Trump ha elevado la presión sobre Teherán y cumplió en mayo de 2018 con su promesa electoral de retirar a Washington del acuerdo nuclear alcanzado por la Administración precedente del presidente Barack Obama junto con otras cinco potencias internacionales.

El pacto, firmado en 2015 entre Irán y el Grupo 5+1 (EEUU, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania), limitaba el programa atómico iraní a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales contra Teherán.

Como consecuencia del endurecimiento de las sanciones, las exportaciones de petróleo de Irán han caído a cerca de unos 800.000 barriles diarios (de los 2,5 millones anteriores) y la moneda nacional, el rial, se ha devaluado fuertemente.

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Ocho países: China, India, Japón, Corea del Sur, Italia, Grecia, Turquía y Taiwan, figuraban en la lista de excepciones, que ya se anunció que durarían unos pocos meses. Un columnista del diario estadounidense asegura que las excepciones finalizarán el próximo 2 de mayo.

El Gobierno chino, uno de los mayores importadores de petróleo de Irán, ya ha expresado su oposición al anuncio estadounidense, que le afectaría en buena medida. El portavoz del ministerio de Exteriores, Geng Shuang, ha reiterado que China se opone permanentemente a las sanciones unilaterales de EE UU sobre Irán y que la cooperación bilateral con Irán es siempre de acuerdo a la ley.

Al presumible recorte de oferta que supondría el fin de las exportaciones iraníes se suman este año otros factores que están contribuyendo al alza del precio del petróleo, que comenzó el año en apenas 45 dólares (el Brent). El nuevo repunte de la inestabilidad en Libia o la situación en Venezuela, así como el reciente recorte de producción acordado por la OPEP, aumentan la presión por el lado de la oferta, tirando del precio hacia arriba, lo que choca, en todo caso, con el deseo de Trump de contar con petróleo barato, para lo cual tendrá que apoyarse en el mayor productor mundial, Arabia Saudí, intentando convencer a Riad de que aumente la producción.